Los mordedores van en TPU flexible, impreso macizo para que aguante la mordida, sin aristas y apto para lavavajillas. Los comederos y las piezas con estructura van en PETG, que resiste mejor los golpes y el lavado.
Como con cualquier juguete, conviene revisar el desgaste cada pocas semanas y retirar la pieza si empieza a soltar trozos. Para un accesorio con el nombre de tu mascota, pídenos presupuesto.